El apagón analógico se implementará el próximo mes de marzo en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Se prevé que pueda implementarse en todo el país el día 31 de diciembre de 2015. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ya ha entregado una gran parte de televisores en la capital de Jalisco. Según los datos de la dependencia federal, hasta el viernes 19 de diciembre se habían entregado en esta zona, 187 mil 204 televisores de un total de 477 mil hogares.

Según un mandato constitucional, se entregarán en todo el país 3.8 millones de televisores digitales de 24 pulgadas, producto de los programas de la Secretaría de Desarrollo Social.

Defensores ecologistas, han manifestado preocupación por la amenaza ambiental que podrían producir los millones de televisores análogos que serán desechados. Se ha calculado que más de 16 millones de televisores análogos serán desechados en todo el país, produciendo más de 19 mil toneladas de óxido de plomo. Esta sustancia puede llegar a causar contaminación en ríos y lagos desde los tiraderos de basura y posteriormente la población, además, el óxido de plomo también puede llegar por aire afectando al cerebro, el sistema nervioso y la presión sangínea.

Sofía Chávez, coordinadora de Proyecto Ecovía, puntualizó que las autoridades nunca pensaron en la problemática que los televisores viejos traerían, ni en su reciclaje. Por otro lado, el coordinador del programa en la SCT, Javier Lizárraga, defendió que la compra de un televisor digital es más barato que el mantenimiento de un análogo con un decodificador especial, ya que la televisión digital LED de bajo consumo ahorra 60 por ciento de energía eléctrica.

Hasta la fecha, no se ha informado de la existencia de un programa de reciclaje para tratar todos estos residuos sin afectar al medio ambiente.

En GRUPO ECOLIMPIO somos un sistema ambiental comprometido con la conservación de la naturaleza a través de la prevención de la creación de pasivos ambientales, difundiendo la importancia de valorar y dar un manejo adecuado de residuos industriales peligrosos, utilizando procesos limpios que permitan alcanzar el desarrollo sostenible a través del control de nuestros aspectos ambientales y de la mejora continua.